Artículo escrito por Jesús López, que está preparando a Rita como su perra de asistencia. El equipo que está realizando el proyecto con Jesús y Rita está compuesto por Natalia Olivares (Educadora Canina de LealCan) y Rocío Arenillas (Voluntaria de la Asociación LealCan de Integración Canina)
Jesús con Bonka y Rita
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Madrid a 10 de mayo de 2007 11:30 AM… Es una mañana preciosa de primavera, estoy en mi casa recuperándome de una maldita gripe. En la calle luce el sol en todo su esplendor y el verde del parque luce intenso, todo es vida renovada. A mis pies, no sé si consciente del esplendor de la naturaleza que se renueva tengo a Rita, impasible paciente, plácidamente dormida aunque no es ajena a cualquier movimiento que realizo, vigilante, totalmente pendiente de mis acciones.
Mi esposa, Ángela, al igual que yo, tenemos secuelas poliomielíticas en un grado importante que nos hace tener una movilidad reducida…. La abuela, totalmente dependiente, ciega, con una artrosis que le impide andar y que la tiene postrada en una silla de ruedas. Por cierto, se me olvidaba, también tenemos dos gatitas, Estrella y Bambina, una siamesa y otra común europea… es decir sin raza conocida.
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Rita, mi perra, llegó a nuestra casa en la primavera del 2006, como una bolita de algodón dulce y juguetona, ajena de la que se le venia encima. Fue como un soplo de aire fresco, más que un soplo… “un huracán”.
Las condiciones eran claras: mis hijas se responsabilizarán de Rita en todo momento; ja… pensé yo, tanto es así, que a los 10 días de estar Rita entre nosotros contacte con Enrique, director de la empresa de adiestramiento LealCan, para que me pusiera en antecedentes de cómo, cuándo y cuánto debía de hacer para adiestrar a rita como perra de asistencia, cosa que hizo de inmediato, dándome toda clase de detalle de que es lo que tenia que hacer y cuando, fue clarificador y esperanzador… me olía lo que pasaría más adelante. |
Rita |
Y pasó… mis hijas se olvidaron de su compromiso y lo cedieron desinteresadamente en pro de mi esposa y mío, en definitiva confirmaban mis predicciones. Claro que para entonces ya tenía desarrollado un plan B, y A y el C, el único posible. Estaba pendiente que Enrique me designara a un educador canino para venir a mi domicilio y empezar con la socialización y preadiestramiento de Rita, parte fundamental para una posterior integración y preparación para casi cualquier eventualidad de la vida diaria. Ruidos, niños, otros perros etc. etc.
Fue cuando llegó Natalia, su adiestradora “Y LA MIA” a partir de entonces nos pusimos manos a la obra, obediencia básica… socialización… hábitos de comportamiento… todo. Impresionante, fue impresionante, rápidamente fue aprendiendo lo que podía y no podía hacer, lo que estaba bien y lo que no, hasta donde podía llegar… esto último lo aprende ella sola, “siempre probándonos”, también llevaba consigo la facultad de apaciguar las discusiones en la familia, poniendo a cada uno en su sitio.

Natalia Olivares con Rita
La primera vez que salimos a la calle, la sensación fue la de llevar una locomotora, Rita, inquieta, activa e hiperactiva, evolucionaba de una manera espectacular a la socialización. Fue cuando empecé a tomar conciencia de las posibilidades de mi perra… eran inmensas, espectaculares jamás lo hubiera soñado. Más que de mi perra de un perro bien adiestrado hacia un objetivo.
Personalmente, a mi los paseos no me gustaban, por motivos que son evidentes, aunque mi traumatólogo insistiera en que lo hiciera,. andar 30 m., para mí, la maratón de Manhatan, salir a las doce de la noche en plena lluvia… una locura, levantarme una hora antes ... un desatino, nada, que me dicen lo que seria capaz de hacer por un perro y no me lo hubiera creído. Créetelo, harás esto y mucho más, pero será cuarenta veces más lo que recibas de tu perro. Será que te sientas más ágil, que tengas ganas de salir a pasear, que las distancias se te acorten, que el tiempo no te preocupe ni te deprimas y harás nuevas amistades los dueños de otros perros, oír sus problemas y sobre todo sus alegrías, compartir estas experiencia es todo una experiencia y sobretodo la gratitud de tu mascota.

Jesús con Natalia Olivares, Bonka y Rita
En la actualidad he adelgazado más de 7 kilos de los diez que me sobran, y sigo bajando, mi movilidad ha aumentado, mis ánimos también, ahora me gusta pasear con mi perra más que otras cosas, hasta la abuela ciega sorda y inválida con 94 años, ha aumentado el estado de ánimo por la intervención de Rita.
He decidido pues aprovechar todo el potencial de mi perra, actualmente estamos trabajando el tiro de silla, entrega de objetos, aperturas de puertas, obediencia básica, avanzada, etc. con el fin de no necesitar correa para los paseos diarios, en definitiva…. SI ALGO NO NOS PUEDE FALTAR ES RITA.
Jesús López